La importancia del estudio de mercado en la idea de negocio
La importancia del estudio
de mercado en la idea de negocio
Un correcto estudio de
mercado es clave tanto antes como después del lanzamiento de un producto o de
una idea de negocio, si queremos minimizar los riesgos.
Tienes una idea de
negocio que te parece irresistible. Piensas lanzar un nuevo producto y crees
que los clientes se echarán a tus pies. Has encontrado un local estupendo para
tu nuevo establecimiento y lo quieres, sí o sí.
Cualquiera de estas
acciones requiere dinero y esfuerzo. Por eso es necesario que tengamos todos
los datos que nos aseguren la viabilidad de un proyecto. De un buen análisis y
una buena planificación dependerá que dediquemos recursos a las áreas que nos
interesan y que minimicemos los riesgos.
El estudio de mercado nos ayuda a
conocer la respuesta de nuestros posibles clientes (nuestro target) y
proveedores y analizar nuestro producto, el precio, la distribución y, en
definitiva, todos los factores a analizar en el plan de marketing de un negocio. Cuestiones que toda
empresa debería conocer, que en muchas ocasiones pasamos por alto y que nos
ayudan a tomar las decisiones más acertadas.
Una
correcta recopilación y análisis de esta información nos resultará valiosa no solo en el momento inicial de montar un
negocio. También una vez que nuestra empresa esté en
funcionamiento, para conocer, por ejemplo, qué percepción tienen de nuestra
marca y de qué notoriedad goza o si nuestro producto satisface sus necesidades.
Un estudio de mercado es algo vivo, actualizable y en evolución.
Para la elaboración de
un estudio de mercado se emplean técnicas cuantitativas, cualitativas, de
observación y de análisis documental. Desde las encuestas a la investigación de
tendencias en redes sociales o los focus groups.
¿Qué información nos
da un estudio de mercado? Vayamos a lo concreto.
Estudio de la viabilidad de tu negocio
Si tenemos una o
varias ideas de negocio, el estudio de negocio nos ayudará a elegir, descartar
y corregir. Quizá tu idea sea buena, pero dar una vuelta a tu producto ayude a
cubrir mejor las necesidades de tu target. Quizá el local que has
escogido sea una maravilla, pero tu target no se encuentre en esa zona. O quizá
tu negocio no sea viable. Y, en ese caso, es mejor saberlo cuanto antes y
dedicar nuestros recursos a otra cosa.
Un estudio de mercado bien realizado
nos aportará una importante información para depurar nuestra idea de negocio en un contexto determinado y
adaptar nuestros deseos a la realidad.
Analizar nuestro target
Si
antiguamente el marketing se centraba en crear demanda para un producto, esto
es cosa del pasado. Debemos definir nuestro producto o servicio en función de
nuestro público objetivo, y para eso debemos conocerlo. No olvidemos que en el
marketing actual el consumidor no
se resigna a ser un mero receptor, quiere también participar en el proceso
creativo y de ahí surgen herramientas como el design thinking.
Si vendemos un
producto, debemos saber a quién. Tanto en lo cuantitativo como en lo
cualitativo. No solo para adaptarlo a sus necesidades. También para saber dónde
se encuentra ese target, cómo llegar a él y a través de qué mensajes o acciones
de marketing.
Dentro
de nuestro target podemos encontrar también perfiles de clientes diferentes.
Una correcta segmentación de mercado (dividir
nuestro público objetivo en segmentos) nos ayudará también a encontrar nichos
de consumidores que puedan estar interesados en nuestro
producto. Y a definir diferentes posicionamientos de producto en la mente del
consumidor y distintas estrategias de marketing.
La información
sociodemográfica que nos proporciona un estudio de mercado es también
fundamental para conocer si el lugar que hemos escogido para un negocio o
producto, o una acción de marketing, es la más adecuada.
Conocer a tu competencia
No nos referimos
solamente a conocer la demanda que existe para ese target al que quieres
atraer, y de qué cuotas de mercado gozan, fundamental para conocer la
viabilidad. ¿Tu competencia se diferencia por su precio o porque ofrece un
valor añadido asociado a su marca? Si ofrece un producto similar al tuyo, ¿lo
hace para un público genérico o para nichos concretos?
Conocer
a nuestra competencia nos ayudará a saber
cómo diferenciarnos de ella. Y cómo posicionarnos de cara a nuestro
público objetivo.
Experiencia y satisfacción de clientes
Conocer la percepción
que tiene nuestro público objetivo ante los productos de la competencia, qué
métodos de pago utilizan o que factores intervienen en su decisión de compra
puede resultarnos muy útil para definir nuestros productos o servicios.
Pero el análisis no
acaba una vez que están en el mercado. ¿El producto satisface sus necesidades?
¿Qué lugar ocupa nuestro servicio en la mente del consumidor, en comparación
con el de la competencia? ¿Es fiel? ¿Qué opinión tiene de nuestra atención al
cliente?
Ciclos de vida de los productos y del negocio
Toda actividad, marca
o producto tiene un ciclo de vida. No es ni bueno ni malo: es natural. Conocer
estos ciclos nos servirá para anticiparnos en la toma de decisiones de nuestra
empresa o en el lanzamiento de nuevos productos que vengan a suplir la
decadencia de otros.
Adaptar el plan de marketing de nuestro negocio
Las
conclusiones de nuestro estudio de mercado serán imprescindibles para
determinar a qué objetivos enfocaremos
nuestro plan de marketing y qué estrategias y canales
emplear.
En
ocasiones el volumen de información que necesitamos manejar no es demasiado
elevado, ni las metodologías que tenemos que emplear son excesivamente
complejas, por lo que podemos
realizar la investigación nosotros mismos.
Si
del estudio de mercado depende, sin embargo, la toma de decisiones complejas,
o una inversión elevada, en ese caso sí que os recomendamos que recurráis
a una empresa de
investigación de mercados. O que nos consultéis vuestras dudas.
Estaremos encantados de resolverlas.
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